DESPACHOS Y CONSULTORÍAS / SEGUIMIENTO
Un portal de clientes para saber qué sigue.
Reunimos las solicitudes, los entregables y su estado en un recorrido compartido entre tu despacho y cada cliente. Empezamos por un servicio concreto para comprobar qué necesita tu equipo antes de ampliar el producto.
Cuando el seguimiento ocupa la conversación
Un cliente pregunta por el avance. Tu equipo busca el último correo, verifica qué falta y vuelve a explicar el estado. Un portal puede dar un lugar a esa información si antes definimos quién la actualiza y qué necesita consultar cada persona.
El punto de partida es un servicio repetible de tu despacho o consultoría. Elegimos una solicitud que tenga un inicio, un responsable y un resultado reconocible.
Un recorrido que podemos poner a prueba
Ejemplo de alcance, no un caso de cliente. Imagina una consultoría que recibe solicitudes de revisión y entrega un informe.
- Solicitar: el cliente entra a su espacio y registra lo que necesita.
- Revisar: el equipo identifica qué información falta y asigna un responsable.
- Consultar: el cliente ve si su solicitud está recibida, en revisión o lista.
- Entregar: el equipo publica el resultado y el cliente confirma que lo recibió.
La prueba del recorrido incluye dos clientes distintos: cada uno debe poder ver únicamente su información. También se comprueban los cambios de estado y qué sucede cuando un acceso deja de estar autorizado.
Qué incluiríamos en la primera versión
- Acceso de clientes y equipo con permisos acordados.
- Un tipo de solicitud y sus campos necesarios.
- Responsable, estado y seguimiento del entregable.
- Un panel para el equipo y una vista para cada cliente.
La carga de archivos se decide según su sensibilidad, tamaño, conservación y quién puede descargarlos. Si no hace falta alojarlos, podemos estudiar un recorrido sin documentos adjuntos.
Qué dejamos para un alcance específico
Facturación, cobros, firma electrónica, migración de expedientes, conexión a sistemas externos y varios servicios con reglas diferentes necesitan una evaluación propia. No se incluyen por defecto en este ejemplo.
¿Un portal propio o una herramienta existente?
Una herramienta de gestión compartida puede ser suficiente si tus clientes encuentran lo que necesitan y los permisos funcionan para tu servicio. Vale la pena probar esa opción antes de desarrollar.
Un portal a medida merece evaluarse cuando necesitas un recorrido particular para tus clientes, reglas de visibilidad específicas o una experiencia que tu herramienta actual no permite. Documentamos esa diferencia antes de decidir qué construir.
Costo y responsabilidades
El rango orientativo de Rizoma es USD 4,000–6,000 para una primera versión acotada. Confirmamos precio y calendario después de revisar el flujo, los perfiles y las condiciones de acceso.
Las cuentas y el código se entregan a tu nombre. Alojamiento, almacenamiento, correo, mantenimiento y ampliaciones se explican en la propuesta. Así se define el presupuesto.
Si tu trabajo requiere medidas especiales para documentos sensibles, las revisamos antes de aceptar el alcance. El ejemplo no presupone que una solución básica cubra cualquier tipo de expediente.
Lo que conviene traer
Un ejemplo anónimo de solicitud, los pasos que sigue tu equipo y las preguntas de avance que se repiten. También necesitamos saber qué debería ver el cliente y quién es responsable de actualizar cada estado.
Descargar la ficha de alcance para tu despacho ↗
Consulta nuestra bitácora de producto o revisa cómo trabajamos una primera versión.
Antes de decidir
¿Es un software listo para contratar por suscripción?
Esta página describe nuestro servicio de desarrollo a medida. Revisamos el problema y acordamos una primera versión; no es el acceso a un portal ya contratado.
¿Mis clientes necesitan instalar algo?
El ejemplo se plantea como una aplicación web adaptable al móvil, con acceso desde el navegador.
¿Puede sustituir el sistema de mi despacho?
Solo después de revisar qué hace ese sistema. Empezamos con un recorrido concreto; una sustitución completa exige revisar datos, integraciones y operación.
¿Cómo sabemos si valió la pena?
Antes de construir acordamos qué observar: solicitudes completadas, consultas de seguimiento y tiempo que dedica el equipo. Medimos la situación inicial y la prueba; no prometemos un ahorro sin comprobarlo.